Combustión sin llama ni calor

Combustión sin llama ni calor
Si se pregunta a un químico por qué la leña o el carbón arden únicamente a elevada temperatura,
contestará que la combinación del carbono y el oxígeno tiene lugar a cualquier temperatura, pero
que cuando ésta es baja, dicho proceso transcurre con excesiva lentitud (es decir, en la reacción
toma parte un número insignificante de moléculas), y por ello escapa a nuestra observación. La
ley que rige la velocidad de las reacciones químicas enseña que al descender la temperatura en
10°, la velocidad de la reacción (el número de moléculas que toma parte en ella) se reduce a la
mitad.
Apliquemos dicha ley a la reacción que se produce al oxigenarse la madera, esto es, al proceso de
combustión de la madera. Supongamos que un gramo de madera sometido a una temperatura de
600° se consume en un segundo. ¿Cuánto tardará en consumirse 1 g de leña a la temperatura de
20°? Es sabido que con una temperatura 580=58*10 grados menor, su reacción será 258 veces
más lenta, o lo que es lo mismo, un gramo de leña se consumirá en 258 segundos. ¿A cuántos años
equivale este lapso? Podemos calcularlo sin efectuar 57 multiplicaciones consecutivas en las que
el multiplicador sea 2, y sin recurrir a la tabla de logaritmos. Es notorio que
210 = 1.024 » 103,
de lo que se deduce que
258 = 260-2 = 260/22 = (¼)*260 = (¼)* (210)6 » (¼)*1018,
es decir, aproximadamente la cuarta parte de un trillón de segundos. El año tiene cerca de 30
millones de segundos, o, lo que es igual, 3*107 segundos; por esto
¼ * 1018 / 3*107 = (1/12) * 1011 » 1010
¡Diez mil millones de años! Este es aproximadamente el tiempo que tardaría en consumirse un
gramo de madera sin llama ni calor.
Así, pues, la madera y el carbón arden a la temperatura ordinaria, sin encenderlos. La invención
de instrumentos para obtener el fuego aceleró este proceso, de enorme lentitud, en miles de
millones de veces.